La trayectoria de Susana Díaz Pacheco tiene algo extraordinario. Sus padres, una ama de casa y un fontanero, la llevaban los domingos al estadio a ver jugar al Real Betis. Nació en Triana, uno de esos barrios de Sevilla donde la identidad se lleva como un tatuaje. Esa foto de la niña en las gradas del Benito Villamarín dice mucho de sus raíces. Partiendo de esos orígenes, pocos habrían previsto la carrera política que vendría después.

| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Susana Díaz Pacheco |
| Fecha de nacimiento | 18 de octubre de 1974 |
| Lugar de nacimiento | Triana, Sevilla, España |
| Edad actual | 51 años |
| Partido político | Partido Socialista Obrero Español (PSOE) |
| Formación académica | Licenciada en Derecho, Universidad de Sevilla |
| Cargo actual | Senadora en las Cortes Generales (designada por el Parlamento de Andalucía) |
| Presidenta de la Junta de Andalucía | 2013 – 2019 |
| Secretaria general del PSOE-A | 2013 – 2021 |
| Cónyuge | José María Moriche Ibáñez (casados en 2002) |
| Hijos | José María (nacido en 2015) y Rocío (nacida en 2020) |
| Primeras elecciones | Concejala del Ayuntamiento de Sevilla en 1999 |
| Derrota en primarias PSOE nacional | 2017, frente a Pedro Sánchez (obtuvo el 39,94% de los votos) |
| Derrota en primarias PSOE-A | 2021, frente a Juan Espadas |
| Controversia reciente | Criticas públicas a Zapatero por el caso Plus Ultra y las joyas saudíes (2026) |
| Posición sobre la crisis de Ceuta | Exigió autocrítica al Gobierno de Sánchez; afirmó que se llegó “tarde y con muchos errores” |
Tal y como ella misma ha contado, estudió Derecho en la Universidad de Sevilla, compaginando sus estudios y su beca con la venta de cosméticos y las clases particulares. A los diecisiete años, se afilió a las Juventudes Socialistas. En 1999 ya era concejala del Ayuntamiento de Sevilla. Asumió la presidencia del Gobierno de la Junta de Andalucía en 2013, a los 38 años, tras la dimisión de José Antonio Griñán. Parece una carrera que avanza casi demasiado rápido cuando se observa desde el presente. Sin embargo, quienes la conocieron en aquellos primeros años afirman que siempre supo exactamente lo que hacía.
Hasta enero de 2019, ocupó el cargo de presidenta de la Junta de Andalucía durante seis años. Tras 36 años de gobierno socialista ininterrumpido, esa era terminó de una forma que aún hoy resulta destacable: la región vivió la primera transición de su historia hacia un gobierno de derechas. Vox contaba con doce escaños cuando entró en el Parlamento andaluz. Vox, Ciudadanos y el PP llegaron a un consenso. Juanma Moreno fue nombrado presidente. Ese fue un punto de inflexión para el PSOE en Andalucía.
Luego llegó 2017, cuando se enfrentó a Pedro Sánchez por el puesto de secretaria general del PSOE. Una parte significativa de la cúpula del partido, los líderes regionales y la vieja guardia del partido apoyaron a Díaz. Sin embargo, acabó perdiendo. Con casi el 40 % de los votos, Sánchez quedó en segundo lugar. Es difícil no imaginar cómo debió de sentirse aquella noche. Sin embargo, una cosa es segura: no desapareció. Siguió ejerciendo en el Parlamento andaluz antes de perder frente a Juan Espadas en las primarias del PSOE-A de 2021 y ser nombrada senadora. Este cargo puede parecer un paso atrás desde fuera. Desde dentro, es completamente diferente.
Díaz ha ganado una voz en el Senado y un espacio semanal en la radio que quizá no hubiera tenido mientras ocupaba un cargo público. Durante la crisis migratoria de Ceuta en septiembre de 2026, fue una de las primeras voces socialistas en criticar públicamente al Gobierno por actuar «tarde y con muchos errores». Este tipo de crítica a un Gobierno de su propio partido es poco habitual en un senador del PSOE. Mientras que algunos lo ven como coherencia, otros lo interpretan como oportunismo. Probablemente sea un poco de ambas cosas.
Es evidente que el asunto Zapatero la ha colocado en una situación difícil para todas las partes. Cuando el expresidente del Gobierno declaró ante un juez en septiembre de 2026 que unas joyas valoradas en más de un millón de euros eran un regalo de un monarca saudí recibido durante un viaje oficial, Díaz fue contundente: consideró que el silencio de tres meses había sido ensordecedor. Las explicaciones que siguieron fueron aún peores. «No sé qué es peor», comentó en Onda Cero. Añadió que estaba aplicando los mismos criterios que habría aplicado si la persona en cuestión fuera miembro del PP. Esa es una declaración significativa en la política española actual.
Desde los márgenes en los que trabaja actualmente, Díaz podría estar construyendo algo. No se trata ni de la periferia ni del centro del poder. Tiene 51 años, aparece constantemente en los medios de comunicación y no parece estar cerrándose ninguna puerta. El próximo capítulo, si es que lo hay, aún no se ha escrito.
