Mientras que algunas presentaciones políticas destacan por el momento en que se producen, otras lo hacen por su enorme volumen. Entre estas últimas se encuentra la presentación de «Democracia 21», que tendrá lugar este sábado en Madrid. Con las calles aún en estado de agitación debido a las protestas por la vivienda y a la muerte de una mujer de 87 años que había sido desahuciada de su casa, Miriam González Durántez subió al escenario tan solo cuatro días después de que Pedro Sánchez convocara elecciones anticipadas para el 29 de noviembre.
| Detalle | Información |
|---|---|
| Partido | Democracia 21 (Democracia21) |
| Líder y candidata | Miriam González Durántez |
| Fecha de presentación | 10 de octubre de 2026, en Madrid |
| Elecciones | Generales anticipadas del 29 de noviembre de 2026 |
| Circunscripciones | Madrid y Barcelona, con vocación de presentarse en todas las provincias más adelante |
| Inscripción del partido | Junio de 2026, en el registro de partidos del Ministerio del Interior |
| Condición para concurrir | Reunir los avales suficientes (según Reuters) |
| Trayectoria de la candidata | Abogada especialista en derecho de la UE, nacida en Olmedo (Valladolid) en 1968; fundadora de España Mejor (2023) y presidenta de Inspiring Girls |
| Formación académica | Universidad de Valladolid, Colegio de Europa (Brujas) y Universidad de Oxford |
| Vida personal | Casada desde 2000 con Nick Clegg, viceprimer ministro británico entre 2010 y 2015; tres hijos |
| Posición ideológica | «Liberal en el sentido británico»: más controles y garantías sobre el poder, no menos Estado |
| Asistentes destacados | Nick Clegg, Rafael Calduch, Fernando Maura y Beatriz Becerra |
| Vivienda | Plan nacional de barrios con acuerdos a diez años; alquiler máximo de 350 euros para quien gane 1.300 euros; menos impuestos de vivienda para menores de 35 años |
| Fondos europeos | Destinar 10.000 millones pendientes a un fondo soberano de vivienda protegida y asequible |
| Justicia y transparencia | Despolitizar el CGPJ, Fiscalía ante el Parlamento, juzgados anticorrupción y fin de los aforamientos |
| Reforma política | Límite de dos mandatos, recorte de subvenciones a partidos y fundaciones, y rendición de cuentas de los parlamentarios cada dos semanas |
| Administración | Reducir el 90% de los asesores y priorizar el mérito en los nombramientos |
| Inmigración | Política «sensata y con cabeza», sin xenofobia y con control de entradas y salidas |
| Contexto político | Convocatoria de Pedro Sánchez tras el rechazo parlamentario a medidas de vivienda; encuestas favorables a una mayoría de PP y Vox |
A pesar de no ser una política tradicional, esta abogada de Olmedo, especializada en Derecho europeo, es muy conocida por el público. Es famosa por ser la esposa de Nick Clegg, el exviceprimer ministro británico (2010-2015), quien estuvo presente en el acto. Otros la conocen por Inspiring Girls o España Mejor, la plataforma que creó en 2023 para proponer políticas públicas. Ahora se adentra en el ámbito de la política electoral.
Desde junio, el partido está inscrito en el Ministerio del Interior. Aunque se compromete a presentarse en todas las provincias en las próximas elecciones, su debut se limitará a Madrid y Barcelona. La campaña depende también de obtener suficientes avales, según Reuters. Entre los asistentes se encontraban miembros destacados del ya desaparecido partido UPyD, como Beatriz Becerra y Fernando Maura. Es difícil no preguntarse si ese historial supone una ventaja o un lastre.
Es fácil resumir su diagnóstico. Afirmó: «Estamos hartos de taparnos la nariz cuando votamos», en referencia a dos bloques inflexibles que no lograban ponerse de acuerdo. Acusó a las administraciones de utilizar las licencias de obra para engrosar las arcas municipales y culpó por igual a Sánchez y a Feijóo de la crisis de la vivienda. Aunque hay que ser cautelosos a la hora de establecer comparaciones, el mensaje es similar al de anteriores iniciativas centristas.
Se describe a sí misma como una liberal «en el sentido británico», que prefiere más garantías y controles sobre el poder antes que un gobierno más pequeño. Dado que este espacio político parece estar en gran medida vacío, la idea tiene sentido. No obstante, no está claro si los votantes españoles lo ven como una identidad auténtica o simplemente como una etiqueta llamativa.
Hay más gente a la que le atraen las recomendaciones concretas que el eslogan en sí mismo. Para garantizar que las personas que ganan 1.300 euros al mes no paguen más de 350 euros de alquiler, propone un plan nacional de barrios basado en acuerdos de diez años. Junto con Sánchez y Feijóo, aboga por llevar a Bruselas los 10 000 millones de euros de fondos europeos pendientes para crear un fondo de vivienda asequible y sugiere desgravaciones fiscales en materia de vivienda para los menores de 35 años. Dado que la política de vivienda y la planificación urbana son competencia principalmente de los ayuntamientos y los gobiernos autonómicos, el objetivo es obvio, pero los medios para alcanzarlo lo son mucho menos.
Quizá el componente más ambicioso sea el paquete de reformas institucionales. Exige la creación de tribunales especializados en la lucha contra la corrupción, la despolitización del Consejo General del Poder Judicial y que la Fiscalía rinda cuentas ante el Parlamento en lugar de ante el presidente del Gobierno. También apoya la reducción de las subvenciones a los partidos, la limitación de los cargos públicos a dos mandatos y la eliminación de las protecciones legales especiales para los cargos públicos (aforamientos). Además, quiere reducir el número de asesores políticos en un 90 % de una sola vez. En el contexto español, el concepto británico de rendir cuentas ante los votantes cada dos semanas parece casi ajeno.
Propone una política de inmigración «sensata y mesurada» que evite la retórica xenófoba, sin dejar de determinar quién puede entrar y en qué circunstancias. Las encuestas actuales, que indican una mayoría para el PP y Vox, dejan poco margen de maniobra en este delicado equilibrio.

Y, por último, su propia historia. Nieta de agricultores, recibió una beca para estudiar en Bélgica y expresa una «deuda monumental» de gratitud hacia ese país. Su sinceridad parece auténtica. Sin embargo, seis semanas es un periodo de tiempo breve, y muchos candidatos bienintencionados de la política española no han logrado ni siquiera un escaño. Es demasiado pronto para saber si Democracia 21 será un experimento efímero o el comienzo de algo duradero.



