Algunos conciertos empiezan mucho antes de que se apaguen las luces. Según el programa Salvados, se vio a Miguel Ríos haciendo estiramientos, calentando la voz y bromeando con sus músicos en los pasillos durante su actuación en el Teatro Circo Price de Madrid. Tiene ochenta y dos años. Casi todos los fines de semana hace lo mismo. Además, es evidente que no piensa tomárselo como una mera formalidad.
Tabla
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre completo | Miguel Ríos Campaña |
| Nacimiento | 7 de junio de 1944, Granada |
| Edad | 82 años |
| Profesión | Cantante y compositor, pionero del rock en España |
| Actividad | En activo desde 1960 |
| Hija | Lúa Ríos |
| Canciones conocidas | “A Song of Joy” (Himno a la alegría), “El río”, “Vuelvo a Granada”, “Todo a pulmón”, “Insurrección” |
| Álbumes destacados | Rock & Ríos (1982), La encrucijada (1984), Bye Bye Ríos (2010), Un largo tiempo (2021), El último vals (2025) |
| Gira conjunta histórica | El gusto es nuestro, con Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat y Ana Belén |
| Próximos conciertos | 17 de octubre, La Laguna (Tenerife); 13 de noviembre, Pamplona (Auditorio Baluarte); 8 de diciembre, Movistar Arena, Madrid |
| Concierto reciente | Teatro Circo Price (Madrid), grabado para Salvados |
| Concierto cancelado | 12 de septiembre de 2026 en Alcalá de Henares, por una infección pulmonar tras superar la COVID-19 |
| Opinión sobre impuestos | Considera justo pagar el 52 % en un año de grandes ingresos |
| Frase sobre su final | “Un final a la carta es palmar cantando un día” |
Ríos, uno de los precursores del rock español, nació en Granada el 7 de junio de 1944. A los 14 años, empezó a trabajar. «No solo no me dijo que me quedara, sino que me dio todo lo que tenía», afirma, recordando con gratitud a su madre tras marcharse de casa para dedicarse a su carrera musical. Hace una reflexión sobre su ciudad natal con la que casi todo el que se ha marchado de su propio pueblecito puede identificarse: era un lugar que la gente prefería recordar con nostalgia antes que vivir en el presente.
No hay ningún mito en su relato sobre su carrera. Todavía le molesta que su discográfica quisiera llamarle Mike Ríos. Entonces, justo cuando Ríos estaba componiendo «Vuelvo a Granada», con la esperanza de regresar a casa tras un intento fallido de triunfar, Fernando Arbex, de la banda Los Brincos, le dio la canción «El Río». A esta le siguió el «Himno a la alegría». Ríos sostiene que fue un accidente, un golpe de suerte similar a ganar la lotería. Añade con orgullo que se dio cuenta de que había nacido precisamente para eso tras escucharse a sí mismo cantarla.
De una forma que dice más que cualquier estadística, describe lo que hizo con el dinero: le compró a su madre una casa en Málaga lo suficientemente grande para toda la familia. Años más tarde, se pronunciaría a favor de pagar impuestos, una opinión poco habitual en alguien con su nivel de riqueza. En un año de grandes ingresos, cree que es razonable que le retengan el 52 % «porque tiene que haber carreteras y hospitales». Esto encaja con el carácter de un hombre que afirma no tener ningún deseo de ser «la persona más rica del cementerio», aunque no todos sus compañeros estén de acuerdo. El tema de la política surge con frecuencia, y es importante señalar que Ríos nunca ha ocultado sus opiniones. Recuerda 1982 como un año de liberación, cuando el PSOE utilizó la portada de su disco en un cartel de campaña y la gente se manifestaba en las calles. Habla de su descontento actual con Felipe González y Alfonso Guerra, así como de su preocupación por el auge de la extrema derecha. Para estas semanas de campaña, Maruja Torres le proporcionó una cita: «Siempre votamos por amor, pero debemos votar por defensa propia». Naturalmente, se trata de una opinión y debe tratarse como tal.
También analiza el pasado de forma objetiva. Reconoce que fumaba hachís y marihuana en la década de 1960 y que estuvo encarcelado durante la época de Franco. Afirma: «Hubiera preferido que fuera por ser preso político, pero fue por “fumar hierba”». «Soy Miguel Ríos, soy machista, pero lucho contra esta lacra», dice en sus conciertos, reconociendo la educación sexista que sufrió. Independientemente de la fuente, es difícil no respetar tal franqueza.
Los últimos momentos son los más humanos. Le duelen los huesos, dice, y recuerda que su madre le decía que no envejeciera sobre el escenario. Reconoce su miedo al Alzheimer y le preocupa que su familia tenga que cuidar de él. Sin embargo, aún no ha fijado una fecha de despedida. Su gira «El Río vals» (El último vals) continuará en diciembre con conciertos en La Laguna, Pamplona y el Movistar Arena de Madrid.

Quizá esa sea la mejor descripción: un hombre que sigue en pie y se autodenomina «el rey de los altibajos». «Estirar la pata cantando algún día» resume sus últimos deseos. Aún quedan canciones por cantar y todavía le queda algo de resistencia vocal.



