Valdemoro tiene un encanto especial. Los viajeros que llegan desde Madrid por la autopista A-4 pueden pensar que están entrando en una localidad con poca historia mientras recorren los 27 kilómetros hasta el punto en el que el paisaje se aplana y empiezan a aparecer almacenes logísticos y nuevas urbanizaciones. Sin embargo, detrás de los polígonos industriales y los bloques de pisos de nueva construcción se esconde una fuente del siglo XVII, una iglesia con pinturas atribuidas a Goya y Francisco Bayeu, y un nombre cuya etimología es objeto de debate.

Se dice que la frase «En balde, Moro, te cansas» tiene su origen en la feroz resistencia de los lugareños a la invasión árabe. Los historiadores se decantan por una versión más sombría de esta encantadora leyenda: Valle de Moro (Valle del Moro), un topónimo que simplemente describía la zona tras la Reconquista. En cualquier caso, hacia 1190, Valdemoro había crecido hasta tal punto que el rey Alfonso VIII intervino personalmente en un conflicto entre los obispos de Palencia y Segovia por la autoridad sobre la localidad. No era un lugar cualquiera.
| Nombre oficial | Valdemoro |
| Ubicación | Sur de la Comunidad de Madrid, comarca de La Sagra |
| Distancia a Madrid capital | 27 kilómetros |
| Población (INE 2025) | 85.972 habitantes |
| Altitud media | 615 metros sobre el nivel del mar |
| Punto más alto | Cerro de la Mira, 712 metros |
| Origen del nombre | Posiblemente Valle de Moro (tras la Reconquista); leyenda alternativa: En balde, Moro, te cansas |
| Año de anexión a la provincia de Madrid | 1822 |
| Monumento más emblemático | Fuente de la Villa (1605), mandada construir durante el gobierno del Duque de Lerma |
| Pintura histórica destacada | Obras de Francisco de Goya, Francisco Bayeu y Ramón Bayeu en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (finales del siglo XVII) |
| Parque principal | Parque Bolitas del Airón — mayor población europea de Elaeagnus angustifolia (árbol del paraíso ruso) |
| Distribución económica (2002) | Agricultura 0,16% / Industria 39,50% / Servicios 60,34% |
| Grandes empresas presentes | El Corte Inglés (logística), Lear (automoción), Schüco (ventanas/fachadas), Total S.A. |
| Conexión ferroviaria | Cercanías Madrid, línea C-3 (Atocha–Aranjuez) |
| Población en 2001 | 30.986 habitantes |
| Población en 2007 | 53.188 habitantes |
| Hospital | Hospital Infanta Elena (inaugurado en noviembre de 2007) |
| Feria histórica | Feria Barroca (origen siglo XVII, recuperada en 2004; se celebra en octubre) |
| Ciudades hermanadas | Zug (Sáhara Occidental) y Gödöllő (Hungría) |
| Suceso reciente | Explosión de gas en avenida Reyes Católicos nº 24 — 7 de octubre de 2026; tres perros muertos, cinco familias realojadas, sin heridos humanos |
Sin embargo, Valdemoro siguió siendo una pequeña localidad durante siglos, con entre dos mil y cuatro mil habitantes según la época, dedicada principalmente a la agricultura de secano y, más tarde, a la extracción de yeso. Durante el siglo XIX, el vino de Valdemoro gozaba de cierta fama en la comarca de La Sagra; sin embargo, las Guerras Napoleónicas y décadas de estancamiento económico acabaron con esa época de esplendor. La proximidad de la localidad a Madrid, la llegada del ferrocarril y la posterior industrialización de la década de 1980 fueron los factores que alteraron por completo la situación. La población pasó de 30 000 a más de 53 000 habitantes entre 2001 y 2007, y actualmente ronda los 86 000. Durante esos años, creció a uno de los ritmos más rápidos de toda España.
Como resultado de esa expansión, la ciudad presenta ahora dos caras muy diferentes. Por un lado, está el centro histórico, con calles tranquilas que aún conservan una escala humana, iglesias barrocas, la Ermita del Cristo de la Salud y la Fuente de la Villa, construida en 1605 por orden del duque de Lerma. Por otro lado, están los nuevos barrios, como El Restón, UDE Norte-Oeste y Las Comunidades, que cuentan con bloques de pisos bien diseñados, centros comerciales y parques, pero carecen de relevancia histórica. El hecho de que Valdemoro no sea un destino turístico, pero conserve aun así su personalidad distintiva, puede ser su rasgo más genuino.
No es de extrañar que empresas como El Corte Inglés hayan establecido allí sus instalaciones logísticas, dada la situación económica. Valdemoro es un centro de distribución ideal para el centro de España gracias a la autopista A-4 y a la autovía de peaje R-4. Además de estas grandes empresas, hay fabricantes de automóviles, de ventanas y fachadas, y una amplia gama de proveedores de servicios que dan empleo a más del 60 % de la población activa. Durante siglos, la agricultura fue el principal motor de la economía local, pero hoy en día solo representa el 0,16 % de toda la actividad económica. En otras ciudades, el cambio llevó un siglo, pero en esta se produjo en tan solo 20 años.
Un edificio de viviendas situado en la Avenida de los Reyes Católicos, en el barrio del Hospital, se vio sacudido por una explosión de gas el miércoles 7 de octubre de 2026. Tres perros fallecieron y un cuarto se salvó tras sufrir un paro cardíaco, pero no hubo víctimas humanas. Fue necesario realojar a cinco familias. El edificio era completamente nuevo. En cualquier ciudad en expansión, donde el ritmo de urbanización supera en ocasiones la supervisión normativa, este tipo de noticias aparecen con frecuencia. Los vecinos recordaron que unos días antes se había percibido olor a gas, pero los técnicos habían tomado lecturas y no habían detectado nada. Es difícil leer esto sin pensar en las numerosas historias similares que salpican las localidades que crecieron demasiado rápido en los alrededores de Madrid.
El Parque de las Bolitas del Airón, de 440 hectáreas, que alberga la mayor población de «árboles del paraíso ruso» de Europa, sigue siendo el alma de la ciudad. Allí, entre árboles y senderos de tierra que uno difícilmente esperaría encontrar en el sur de Madrid, Valdemoro revela una faceta diferente: la de un municipio que aún no se ha definido del todo, pero que encierra más matices de los que sugiere su aspecto exterior.
